18/5/09

Ficha 15: Introducción a la Economía Global

1. Introducción

El fin de la Guerra Fría no sólo coincide con importantísimos cambios a nivel de la distribución del poder político y militar en el mundo, sino que también, por esta misma época, comienza a hacerse evidente que la economía ha adquirido nuevos rasgos. La globalización, en tanto nuevo sistema o nuevo paradigma, se manifiesta particularmente en el ámbito económico (producción, comercio, finanzas, desarrollo), algo en lo que coinciden los distintos enfoques o escuelas que estudian el fenómeno.

La Unidad III explorará las distintas facetas del fenómeno, comenzando con una descripción de la estructura económica actual, analizando el régimen de comercio internacional y sus principales temas, repasando los desafíos en materia financiera y concluyendo con dos temas muy vinculados al concepto de sustentabilidad: el desarrollo y la energía. En esta ficha nos focalizaremos en el análisis de la estructura económica global actual, incorporando diferentes enfoques.


2. Virtual vs. real

Durante gran parte del s. XX, al pensar en economía automáticamente nos enfocábamos en la producción y el comercio de bienes (ya sea materias primas o manufacturas) tangibles. Tal es así que, por ejemplo, los acuerdos del GATT (General Agreement on Trade and Tariffs) únicamente se ocupaban de la liberalización del comercio internacional de bienes, nada decían acerca de los servicios. En cuanto a los flujos financieros, éstos se pensaban como un complemento natural del comercio de bienes (divisas necesarias para adquirir bienes importados) y el principal tema era cómo garantizar la estabilidad de los tipos de cambios y cómo asegurar un patrón para su convertibilidad.

A partir de la década del ’70 comienza a perfilarse un cambio importante. La dimensión virtual de la economía (servicios y finanzas) cobra cada vez más importancia en estrecha vinculación con los desarrollos tecnológicos. Como sostiene el economista argentino Aldo FERRER: “La globalización virtual abarca, por un lado, los extraordinarios avances en el procesamiento y la transmisión de la información y, por el otro, la esfera financiera. Esta última, tal cual la conocemos ahora, es un fenómeno esencialmente contemporáneo. En el pasado, las finanzas internacionales promovieron y acompañaron, no sin sobresaltos pasajeros y con algunos extraordinarios episodios especulativos, el crecimiento de la economía mundial. En el presente, la globalización financiera se ha convertido en un fenómeno en gran medida autónomo y de una dimensión y escala desconocidos”.[1] En la ficha de análisis de las finanzas globales analizaremos con más profundidad este fenómeno novedoso que determina un mayor crecimiento de la actividad financiera por sobre la economía real, y nuevas posibilidades de generar ganancias arbitrando diferencias entre monedas, tasas de interés y otros activos de inversión.

El otro componente de la economía virtual, los servicios asociados a tecnología, están vinculados con el concepto de “economía de la información / informacional”, “economía post-industrial” o “economía del conocimiento”. Como afirma CASTELLS, hablamos de economía informacional porque “la productividad y competitividad de las unidades o agentes en este sistema (sean empresas, regiones o naciones) depende fundamentalmente de su capacidad para generar, procesar y aplicar eficientemente información basada en conocimiento”[2]. Si a partir de la revolución industrial la clave para generar riqueza estaba dada por el incremento de productividad vía la incorporación de capital; actualmente la productividad está determinada en gran medida por la capacidad de producir y aplicar información a través de tecnologías de la información y la comunicación. El nuevo paradigma tecnológico convierte a la información en un producto del proceso productivo (pensemos por ejemplo en las organizaciones que se dedican a producir informes sobre riesgos de inversión y que lo venden a otras organizaciones o particulares que lo utilizan como insumo para decidir los destinos de sus inversiones) o en un input fundamental para este proceso (pensemos en cómo las empresas recurren a estudios de mercado para terminar de configurar los productos o servicios que van a lanzar al mercado, o cómo descansan en actividades de data-mining para incrementar la efectividad de sus procesos de comercialización).

Este avance de la “virtualidad” cambia fundamentalmente nuestras ideas acerca de qué se produce, cómo se produce, qué se comercializa, cómo se comercializa, qué es la riqueza y cómo puede incrementarse. Inmediatamente, esto nos lleva a repensar conceptos establecidos acerca de qué competencias, habilidades o ventajas competitivas requieren los individuos y las naciones para insertarse en esta economía con éxito; quiénes serán los ganadores o perdedores del nuevo sistema; qué obstáculos existen para la producción y el comercio; cómo deben adaptarse los regímenes existentes para gobernar más efectivamente este nuevo paradigma.


3. Deslocalización y globalización

Junto con la “virtualidad”, la “deslocalización” es uno de los rasgos fundamentales que caracteriza al actual sistema económico. Los avances en tecnologías de la comunicación y transporte han determinado que la unidad de producción y comercialización pueda ser el mundo entero[3]; es decir, las empresas ya no se encuentran limitadas por su ubicación geográfica, ya que lo que producen en una determinada jurisdicción pueden comercializarlo en cualquier otra. El potencial para ampliar mercados es mayúsculo. Por otra parte, el proceso productivo mismo se libera de las “cadenas” de las fronteras y puede fraccionarse y reubicarse en diferentes jurisdicciones, aprovechando las condiciones más ventajosas de cada una de ellas. Castells lo simplifica de la siguiente manera: “las actividades centrales de producción, consumo y circulación, al igual que sus componentes (capital, trabajo, materias primas, management, información, tecnología y mercados) están organizadas a escala global”.[4]

Lo anterior explica que el principal actor de la economía global, la empresa, haya adaptado su estructura organizativa y su cultura al trabajo en red, dejando atrás el modelo de la multinacinal que replicaba la estructura de su casa matriz en cada una de las filiales. Las empresas transnacionales o red ocupan un lugar fundamental en la actual economía global, ya que el grueso de los intercambios internacionales se producen entre oficinas o plantas de una misma empresa ubicadas en diferentes países.

Esta realidad no sólo plantea cuestiones con respecto a los regímenes de gobernanza del comercio, las finanzas y el trabajo a nivel global; sino que también presiona a los gobiernos nacionales para adoptar nuevos roles. Teniendo en cuenta que las empresas han adquirido un nivel de movilidad nunca antes visto y que el principal objetivo económico de los Estados Nación ha sido maximizar la competitividad[5] de sus economías; es obvio que el nuevo contexto coloca restricciones e incentivos a las políticas monetarias, cambiarias, fiscales y sociales. Las decisiones de política que impacten sobre los derechos, la ganancia esperada o la estructura de costos de las empresas (por ejemplo, un incremento de las cargas sociales sobre el trabajo registrado o un incremento en las tasas del impuesto a las ganancias), puede motivar el traslado de una planta u oficina de un país a otro con condiciones más ventajosas. En los ’70 esto se hizo evidente con la reestructuración y el desmantelamiento de varios Estados de Bienestar, así como con la apertura, liberalización y desregulación de sectores clave de la economía. A los países en desarrollo, esta tendencia los alcanzó dos décadas más tarde (’90). Pero esta “deconstrucción” generó nuevos desafíos (inestabilidad interna, contagio de crisis internacionales, etc).[6]


4. El consenso de Washington y el disenso post Washington

Entre las adaptaciones realizadas por los gobiernos para ajustarse a los requerimientos de la nueva economía global, entre mediados de los ’80 y la década del ’90 tuvo mucha relevancia un conjunto de recomendaciones de políticas conocidas genéricamente como “el Consenso de Washington”. Se trataba de una lista de medidas sugeridas por los organismos financieros internacionales a los países en desarrollo que solicitaban asistencia y que, con el correr del tiempo y sus diferentes casos de aplicación, fueron objeto de un gran rechazo por parte de la sociedad civil, sindicatos, partidos opositores, etc. quienes las calificaban de “neoliberales” o “de ajuste”.

Históricamente, el consenso surge a partir de un seminario que se organiza en 1989 en Washington para analizar la situación de los países latinoamericanos después de la crisis de la deuda de los ’80. Incluye a funcionarios de organismos norteamericanos e internacionales, académicos y políticos de diferentes países (incluidos los latinos), quienes debaten los problemas de la región y consensúan una lista de políticas recomendables. El economista John Williamson preparó un paper para este seminario llamado “What Washington Means by Policy Reform” que fue el borrador, por llamarlo de alguna manera, de lo que luego se conocería como el Consenso de Washington. Aunque cabe aclarar, como hace el mismo Williamson[7], que la palabra consenso es un tanto forzada y mejor sería hablar de “convergencia”.

El paper resumía la visión de los acreedores de los países latinoamericanos que reclamaban que los gobiernos asumieran su responsabilidad e introdujeran determinadas medidas económicas (consideradas apropiadas) para estar en condiciones de repagar la deuda y quebrar el ciclo de endeudamiento y crisis. Esto se resumía, básicamente, a 10 instrumentos de política que no precisaban secuencia ni manera de aplicación; era una propuesta teórica independiente de las realidades nacionales y las circunstancias particulares (aunque luego no fue así como se la consideró):
1. Disciplina fiscal. Existen distintas versiones con respecto a este instrumento, ya que para algunos implica déficit cero mientras que para otros el déficit es aceptable mientras sea proporcional a ciertos indicadores de producto y deuda y se utilice para determinado tipo de inversiones (por ejemplo infraestructura en lugar de clientelismo, campañas electoraleso gasto militar).
2. Reformular las prioridades del gasto público. Para controlar el déficit fiscal hay dos medidas principales: cobrar más impuestos o bajar el gasto. La administración Reagan favorecía el segundo enfoque y priorizaba ciertos tipos de gasto público, mientras que consideraba que otros debían eliminarse (subsidios indiscriminados, gastos superfluos en educación y salud –es decir todo aquello que no se oriente a asistir a los menos aventajados y pueda ser dejado en manos del mercado para que paguen por estos bienes y servicios quienes tengan capacidad-, e inversión pública entendida como empresas estatales que podrían ser privatizadas).
3. Reforma impositiva. Pese a lo dicho en el punto anterior, era necesario alterar la estructura impositiva existente con dos objetivos: ampliar la base imponible (eliminar exenciones injustificadas) y elevar algunas tasas.
4. Tasas de interés fijadas por el mercado. En la experiencia latinoamericana, las tasas de interés reguladas tendían a rezagarse en relación a la inflación, incentivando el endeudamiento y dificultando la operatoria financiera.
5. Tipos de cambio competitivos. Nuevamente, en la experiencia latinoamericana los tipos de interés fijos o regulados tendían a perjudicar la capacidad exportadora de los países. El equilibrio de la balanza de pagos debía alcanzarse por un crecimiento de las exportaciones en lugar de una sustitución de importanciones.
6. Apertura de la política comercial. Esto significa una liberalización de las importaciones para que compitan directamente con la industria nacional y la fuercen a adaptarse (con algunas excepciones justificables).
7. Promoción de la inversión extranjera directa. El “consenso” original no favorecía la liberalización indiscriminada de las finanzas; de hecho, no recomendaba apertura total a flujos de corto plazo, aunque sí incentivaba activamente la IED.
8. Privatizaciones.
9. Desregulación.
10. Derechos de propiedad y seguridad jurídica.

Como sostiene el refrán popular: “del dicho al hecho hay mucho trecho”; una cosa fue el consenso teórico y otra la forma en que cada país puso en práctica estas medidas o en que cada organismo internacional las asumió y buscó impulsarlas vía cláusulas de condicionalidad. En cuanto a las críticas, es cierto que el consenso no incluía una respuesta para todos los problemas importantes de las economías latinoamericanas (por ejemplo, la estabilización de la inflación o el desarrollo de sectores de población rezagados) y también es cierto que las políticas propuestas por Washington no siempre eran aplicadas de la misma manera en la economía norteamericana (acusación de doble estándar). Pero, por otra parte, la forma en que los gobiernos latinoamericanos las aplicaron generó problemas en cuanto a la secuencia y profundidad de los cambios, así como también a la negociación del suficiente respaldo político y social para estas medidas.[8]

El economista Joseph Stiglitz es una de las voces más destacadas de la corriente que sostiene que el Consenso, aplicado “a rajatabla” en un ambiente institucional débil, no contribuye a un funcionamiento más eficiente del mercado, sino quizás a todo lo contrario. Y sus efectos negativos impactan más fuertemente sober los segmentos más vulnerables de la población. De acuerdo con Stigltiz, los mercados eficientes requieren –además de esas 10 medidas- regulación fiscal, políticas de competencia, transmisión de tecnología, políticas de transparencia y lucha contra la corrupción, un correcto secuenciamiento de las medidas y la adaptación de la receta a la realidad de cada país. La experiencia del Sudeste Asiático, incluso después de la crisis del ’97, revela que el crecimiento puede alcanzarse por distintos medios, no necesariamente “apartando al Estado del camino”.

En las postrimerías de la década del ’90 comenzó a delinearse una lista de objetivos e instrumentos de política económica que debían incorporarse; aunque aún estamos lejos de hablar del surgimiento de un nuevo consenso:
· Control estricto de la inflación elevada pero tolerancia con una baja inflación controlada en un contexto de expansión o crecimiento.
· Analizar con cuidado la definición de “déficit óptmo” y poner el foco en la sustentabilidad (¿a qué gasto se está aplicando? ¿va a producir un retorno de la inversión en el futuro? ¿cómo se está financiando: deuda externa, interna o ambas? ¿qué puede pasar con las fuentes de financiamiento en el futuro y cómo se está preparando el país para estos cambios?). Diferenciar el déficit del presupuesto y el de la cuenta corriente.
· Morigerar los ciclos económicos y promover la estabilidad. Esto implica cierta regulación sobre los mercados financieros, en particular sobre los flujos globales de corto plazo (especulativos). Reformar el sistema financiero promoviendo la transparencia, seguridad, solidez, protegiendo a los consumidores y promoviendo el acceso de los menos favorecidos al capital. La clave está en la construcción del marco regulatorio adecuado.
· Combatir el desempleo.
· Estimular la competencia a través del libre comercio (progresivo, controlado y estratégico; seleccionando sectores competitivos e incentivando a los particulares y las empresas para prepararse y desempeñarse en dichos sectores), la privatización con adecuada estructura legal y controles, adaptando la estructura regulatoria y las políticas de competencia en sectores no tradicionales, utilizando eficientemente los recursos del gobierno para complementar los del mercado (proveer bienes públicos, atender a fallas de mercado).
· Mejorar la efectividad de los gobiernos, porque un gobierno efectivo es fundamental para lograr un desarrollo multi dimensional (educación, política ambiental, inversión en tecnología y participación social).


5. Indicadores y tendencias

El mapa económico global se ha modificado en gran medida debido a los factores previamente enumerados. La tradicional división del mundo capitalista en centro desarrollado y manufacturero, y periferia subdesarrollada y proveedora de materias primas ha perdido vigencia. Las principales características del nuevo mapa geo-económico serían[9]:

· Volatilidad en las tendencias agregadas de la economía global: si bien la segunda mitad del s. XX mostró un crecimiento sin igual del producto global, al graficarlo se observa que la curva de tendencia tiene la forma de una “montaña rusa” con grandes picos de crecimiento y momentos de profundas contracciones. Las décadas de los ’50 y ’60 (la era dorada) fueron tiempos de crecimiento sostenido aunque con grandes disparidades entre países y sectores dentro de un mismo país. De los ’70 en adelante, el comportamiento de la economía se volvió más errático. En los ’90 la volatilidad se aceleró aún más: rápido crecimiento hasta 1994, crisis en 1994-1995, se retoma el crecimiento en 1996, crisis en 1997-1998, fuerte crecimiento hasta el estallido de la burbuja de las punto.com en 2000. La siguiente década tiene un comportamiento bastante similar. Junto a la volatilidad, otro elemento importante es la interconexión: el crecimiento y la crisis se “contagian” de una región a otra a través de diferentes mecanismos.

· Cambio en el mapa económico en términos de producción y comercio: durante la mayor parte de la segunda mitad del s. XX, el crecimiento estuvo empujado por el sector manufacturero y el grueso de esta actividad (más del 80%) se encuentra concentrada en no más de 20 países en su mayoría desarrollados (excepto Brasil y China). Sin embargo, entre los ’50 y los ’90 la participación relativa de las economías desarrolladas en la producción manufacturera declinó en comparación con la de las economías en desarrolló (éstas partían desde una base muy limitada). El comercio de manufacturas también creció rápidamente y, a finales de la década del ’70, el total de las economías en desarrollo ya exportaban más valor por manufacturas que por materias primas (cambio en la antigua división del trabajo). La situación de los países en términos de producción y exportación de manufacturas no es simétrica: algunos grandes productores, como USA, no exportan en el mismo nivel, mientras que otros productores medianos, del Sudeste Asiático, son los principales exportadores. Estas diferencias se pueden apreciar en los resultados de las balanzas comerciales de los países. El comercio de manufacturas suele darse a nivel de regiones y, dentro de éstas, los países tienen una tendencia a comerciar más con sus vecinos que con el resto del mundo. Las dos principales regiones comerciales son la UE y Asia Pacífico. En cuanto a los servicios, éstos crecieron –en un primer momento- para acompañar el crecimiento del comercio de bienes (transporte, financiamiento, seguros, comercialización), pero luego adquirieron una dinámica propia. Los sectores de servicios representan una proporción cada vez mayor de las economías nacionales (más de 60% en países industrializados y más del 40% en los otros), aunque también varía en gran medida el tipo de servicio en relación al nivel medio de ingresos del país (calificados o no calificados). Si bien muchos servicios no son transables (por ejemplo los servicios personales o sociales), los que si lo son (telecomunicaciones, finanzas, management, publicidad, consultoría) han tenido un rápido crecimiento en su comercio. La exportación de servicios está mayormente concentrada en Norteamérica y la UE; en menor medida en Asia (tanto China como el resto de Asia Pacífico y la India). Si combinamos la producción y comercio de manufacturas y servicios, observamos una posición de liderazgo de la UE (con grandes disparidades a su interior) y USA, el surgimiento de países muy dinámicos en Asia (Japón, “tigres y dragones” y China), la debilidad relativa de las economías de América Latina, la irrelevancia de la mayoría de las economías africanas y el fortalecimiento de varias economías de Europa del Este y al ex URSS.

· Cambios en la dirección y magnitud de la inversión extranjera directa: la IED se ha incrementado en escala y complejidad. Hasta mediados de los ’80 había una relación clara entre IED y comercio, pero de allí en más la relación parece romperse. La IED ha crecido desproporcionadamente en relación al comercio y esto se explica por la expansión de las empresas transnacionales (comprar o establecer sucursales es una forma de IED) y el crecimiento del comercio intra-empresa (representa más de 1/3 del comercio internacional total)[10]. Los flujos de IED están mayormente controlados por países desarrollads (son los principales mercados de origen y destino de las inversiones); aunque cada vez más estas inversiones se dirigen a ciertos mercados en desarrollo. Además, algunas de estas economías (Cono Sur, China y Sudeste Asiático, Sudáfrica) se han convertido en importantes inversores en terceros mercados. Para algunas economías, la IED es responsable de más del 50% de su PBI (Irlanda, Países Bajos, Singapur, Malasia, Chile). En términos de sectores, la IED se dirige mayormente a sectores de alta tecnología, consumo masivo, electrodomésticos y vehículos, servicios financieros, servicios vinculados al comercio y telecomunicaciones.

· Surgimiento de nuevos niveles de relevancia económica, por encima y por debajo del Estado Nación: a nivel global o macro no ha perdido vigencia el concepto de tríada elaborado por Kenichi Ohmae en los ’70 y actualizado por Barbara Stallings y Lester Thurow en los ‘90. Norteamérica, Europa Occidental y el Sudeste asiático concentran más del 80% de la producción y las exportaciones manufactureras. Con la globalización, el nivel de concentración de la economía en estas tres regiones se ha incrementado. En el nivel micro o subnacional cobran importancia los clusters (concentración en una o varias localidades adyacentes de un gran número de empresas pertencientes al mismo sector económico o que se brindan servicios complementarios). Éstos suelen coincidir con las grandes urbes o con zonas que han sido desarrolladas a través de políticas específicas de incentivos (zonas francas en lugares alejados, maquiladoras en frontera). En el nivel intermedio encontramos los clusters y corredores que atraviesan las fronteras, en parte vinculados con procesos de liberalización económica regionales o de integración. Más allá de estos nuevos niveles de análisis que se agregan, el nivel nacional continúa siendo relevante. Los Estados y las empresas transnacionales conviven en una compleja relación de conflicto y cooperación a lo largo de distints ejes. Los Estados nación continúan proveyendo bienes útiles para las empresas: cultura, prácticas, instituciones, regulación (de la producción, el comercio y la inversión), promoción de sectores o actividades, desarrollo de bloques económicos regionales.

Castells complementa este análisis con otras variables[11]:

· Gestión integrada de capitales a través de mercados financieros operando en tiempo real: las nuevas tecnologías permiten el movimiento de capitales de corto plazo a través de las fronteras rápidamente. Las finanzas conforman una red interdependiente que, vía la interconexión de las monedas entre sí, enlazan a las economías nacionales. Los flujos de capitales se vuelven globales y, en cierto punto, se distancian de los resultados de la economía real.

· Bajo nivel de integración de los mercados laborales: excepto por un segmento mínimo de ejecutivos, profesionales y científicos, los mercados laborales continúan siendo nacionales. Las empresas transnacionales pueden promover esta integración a través de la relocalización de sus empleados y su rotación; también pueden demandar trabajo de otros países. En forma espontánea, los trabajadores también se mueven (por vías legales e ilegales), pero los Estados mantienen bastante restringido y controlado este flujo.

· Segmentación de la economía global: la integración de mercados y procesos no abarca a todos los países ni a todos los sectores dentro de éstos, sino que se trata de un proceso marcadamente excluyente. Gran parte de la sociedad global no trabaja en ni compra de la economía global. Países enteros o grandes segmentos poblacionales dentro de otros se están convirtiendo en irrelevantes en la nueva división internacional del trabajo y el consumo, motivo por el cual se encuentran socialmente excluidos. Profundizaremos más este tema cuando abordemos la cuestión del desarrollo.



Lecturas recomendadas

CFR's Global Governance Monitor // Finance

CASTELLS, Manuel (1998) The Information Age: Economy, Society and Culture. Vol. I. Blackwell Publishers. UK. Cap. “The Informational Economy and the Process of Globalization”.

DICKEN, Peter (2003) Global Shift. Transforming The World Economy. Sage Publications. London. Cap. 3 y 5.

FERRER, Aldo (2000) De Cristóbal Colón a Internet. América Latina y la Globalización. Fondo de Cultura Económica. Buenos Aires.

STIGLITZ, Joseph (1998) “Más instrumentos y metas más amplias para el desarrollo. Hacia el consenso Post Washington” en Desarrollo Económico, vol. 38 Nº 151.

WILLIAMSON, John ed. (1990) Latin American Adjustment: How Much Has Happened? Institute for International Economics,U.S. Cap. “Introduction”.


[1] FERRER, Aldo (2000) De Cristóbal Colón a Internet. FCE. Buenos Aires. Pág. 14-15.
[2] CASTELLS, Manuel (1998) Op. Cit. Cap. “The Informational Economy and the Process of Globalization”. Pág. 66-67.
[3] CASTELLS define a la economía global como aquella con la capacidad de trabajar como una unidad en tiempo real en una escala planetaria. Ibíd. Pág. 92.
[4] CASTELLS, Manuel (1998) Op. Cit. Cap. “The Informational Economy and the Process of Globalization”. Pág. 66.
[5] La idea de la “competitividad” nacional es defendida por algunos autores (por ejemplo, Michael Porter) y atacada por otros (por ejemplo, Paul Kurgman) que sostienen que el comercio internacional no es una situación de suma cero, que por menos competitivo que sea un país no por eso desaparece como si fuera una empresa, y que la evidencia empírica no demuestra competencia de forma sostenida. Entre los defensores del concepto, algunos van más allá y hablan –por ejemplo- de la “marca país” o “nation branding”, el proceso pro el cual los gobiernos procuran mejorar la imagen y reputación de sus países optimizando su posicionamiento para atraer turismo, inversiones y nuevos negocios. TESLIK, Lee Hudon (2007) Nation Branding Explained. CFR. Para saber más sobre este concepto puede consultarse el Nation Brands Index, desarrollado por Simon Anholt y Global Market Insite (http://www.simonanholt.com/?gclid=CLPnyuGxxJoCFQVfFQodmgz-sA).
[6] Ibid. Pág.80 y siguientes.
[7] WILLIAMSON, John () Latin American Adjustment: How Much has Happened? Introduction.
[8] STIGLITZ, Joseph (1998) “Más instrumentos y metas más amplias para el desarrollo. Hacia el consenso Post Washington” en Desarrollo Económico, vol. 38 Nº 151.
[9] DICKEN, Peter (2002) Global Shift. Cap. 3 y 5. Sage Publications. London.
[10] Es importante tener en cuenta que no sólo influye en esto la existencia de empresas transnacionales sino también de lo que Reich denomina “la empresa red”, consistente en una compleja red de alianzas estratégicas, cooperación ad hoc por proyectos, uniones transitorias, redes de proveedores, etc. CASTELLS, Manuel (1998) Op. Cit. Cap. “The Informational Economy and the Process of Globalization”. Pág. 96.
[11] CASTELLS, Manuel (1998) Op. Cit. Cap. “The Informational Economy and the Process of Globalization”.

15/5/09

Cambio climático y seguridad - Conferencia UCA IV

Va la última nota de la serie con la intervención de Daniel Montamat, ex presidente de YPF y ex Sec. de Energía.

Daniel Montamat - Consumo energético y cambio climático

El cambio climático está ligado al consumo de energía y ambos al crecimiento poblacional (se estima que seremos 9.000 M para el año 2050).

¿Por qué crece el consumo energético?
  • Aumento de la población.
  • Aumento de la calidad de vida de la población (si, por ejemplo, India y China continúan elevando su PBI y su PBI per cápita, se dará un boom en la demanda de energía).

El actual patrón de consumo energético depende casi enteramente de los combustibles fósiles (81%), como el petróleo y el gas. Las energías alternativas aún no agregan masa crítica (se necesita un cambio tecnológico fundamental). Pero, la energía fósil tiene una importante restricción (no sólo las reservas se agotan): el impacto ambiental por la emisión de gases de efecto invernadero.

La emisión de CO2 se debe en un 80% al consumo de energía fósil y en un 20% a la deforestación. La industria y la generación de electricidad son los principales responsables por las emisiones. En realidad, todos somos un poco responsables, pero hay diferentes formas de medirlo. Por ejemplo, USA es el principal emisor per cápita, pero China es el principal emisor en términos absolutos.

Si no se hace nada y todos los patrones de consumo siguen igual, para el año 2050 se estima que la temperatura global aumentará en promedio entre 4º y 7ºC (catástrofe). Para que el incremento sea de apenas 2ºC se necesita un esfuerzo monumental de reducción de emisiones, casi el equivalente a una revolución energética. Entonces, para evitar la catástrofe es necesario reducir el consumo de energías fósiles a la mitad para 2050.

Hay 2 desafíos para el sector energético:

  • Desenergizar la economía: aumentar la productvidad del recurso energético en el producto final (bajar la tasa de intensidad energética). Esto se está dando, pero hay que acelerarlo.
  • Descarbonizar la energía: a través de diferentes medidas (secuestro de CO2 en la industria, en la generación eléctrica, mayor uso de energía nuclear y energías renovables), todas son difíciles a menos que haya un salto tecnológico.

La crisis económica mundial plantea una oportunidad: la respuesta no está en el proteccionismo ni en el "consumo bulímico", sino en la coordinación de políticas y los paquetes fiscales (gran parte de éstos está yendo a inversiones verdes, en USA, China, Corea del Sur, Francia y Alemania por ejemplo). No se trata de terminar con el capitalismo, sino de reformarlo para que internalice los costos ambientales.

Algunas propuestas:

  • eliminar los subsidios a la energía fósil en países en desarrollo.
  • elevar los impuestos al combustible en USA (valen la mitad que en Europa y los americanos consumen el doble de combustible que sus pares europeos).
  • lograr un nuevo acuerdo (Kyoto 2) con nuevas metas cuantitativas para todos.
  • crear impuestos a la emisión de CO2.

Recomienda: Stern Review (2006) The Economics of Climate Change.

Y para complementar las ideas de Montamat, también pueden consultarse algunos artículos recientes de Foreign Affairs: The New Population Bomb y The New Energy Order.

11/5/09

Cambio climático y seguridad - conferencia UCA III

EMBAJADOR RAUL ESTRADA OYUELA - USA frente al desafío del cambio climático

El Embajador retirado Estrada Oyuela fue el representante argentino para las negociaciones ambientales desde la década del '70 en adelante.

Él sostiene que la problemática ambiental siempre estuvo, de una u otra manera, vinculada a la seguridad. En los '60 y '70 el tema se discutía en relación a la revolución verde y sus consecuencias, ahora el eje cambió.

En el año 1992 se generaron grandes expectativas por una conjunción de acontecimientos: cae el muro de Berlín, se habla del fin de las ideologías, ilusión de los dividendos de la paz. Se realiza la Conferencia de Río en la que se supera la idea de que "cuidar el medioambiente es un lujo que los países en desarrollo no pueden darse". Ya el informe Bruntland había desarrollado el concepto de desarrollo sostenible (equidad entre generaciones, aunque no incorpora la equidad dentro de la misma generación) y responsabilidades compartidas pero diferenciadas. Los países en desarrollo ceden porque esperan obtener financiamiento a cambio de una industrialización "verde"; pero esto no ocurre. No se logran introducir prácticas que cambien los modelos de producción y consumo.

Con la Carta de Río y Agenda 21 se crean regímenes jurídicos específicos para distintas actividades. Con el paso del tiempo se convierte en una red dispersa e ingobernable (no hay comunicación entre regímenes) y hay luchas burocráticas (entre funcionarios nacionales e internacionales).

La crisis financiera, ¿es una nueva oportunidad? Analicemos el caso de USA. Con respecto al cambio climático, Bush tenía una política de negociación maliciosa. Obama hace anuncias contrarios y esto es auspicioso. Pero, ¿cómo cambian las modalidades de producción y consumo de USA rápidamente? Por ejemplo, el mercado automotor se inclina por autos chicos y Ford anunció que va a producir autos más chicos y eléctricos. La propuesta de Obama es reducir las emisiones de gases en un 15% para el 2020 (cumple la convención de cambio climático 20 años tarde). Se discute si conviene más un sistema de impuestos o de permisos. Estados Unidos necesita resolver su tema interno antes de adoptar compromisos internacionales.

G-20: el documento emitido en Abril es bastante vacío, se habla de una "recuperación inclusiva, ecológica y sustentable" aunque no especifica mayores detalles. Reafirman los objetivos de desarrollo del milenio (aunque ya se sepa que no son viables). Prometen financiamiento para una recuperación resiliente.

Y Argentina, ¿qué puede hacer? La clase política no está madura para adoptar una política ambiental. Ni siquiera está en las plataformas políticas. La Academia de las Ciencias del Ambiente hizo una propuesta y un llamado de alerta: todos nuestros ecosistemas muestran signos de deterioro. El gobierno carece de información y no logra evitar hechos que eran previsibles. Necesitamos desarrollar una política de mitigación de gases que sea razonable para un país en desarrollo.

Cambio climático y seguridad - conferencia UCA II

VIRGINIA GAMBA - Energía y Seguridad

Desde la década del '80 los problemas ecológicos eran considerados a nivel político doméstico y global; sin embargo, la óptica con que se los abordaba era exclusivamente científica. Actualmente el tema se ha popularizado (por acción de ONG's, OIG's, etc) y comienza a vincularse al concepto de seguridad humana (es una reinterpretación de la seguridad más multidimensional, más allá de la seguridad de Estado, considera la calidad de vida ambiental como un derecho del individuo). El cambio climático tiene relación con otras amenazas no tradicionales como la pobreza, la guerra civil, las enfermedades y los Estados fallidos.

En 2005, un Panel de Expertos reunidos por el Secretario General de Naciones Unidas realizó un relevamiento de los desafíos y amenazas para la seguridad global, incluyendo los temas de escasez energética y cambio climático. Reconocen la necesidad de buscar nuevas fuentes de energía renovables.

La "bioseguridad" (energía y alimentación) se convierte en uno de los principales temas de la agenda de seguridad y los argumentos se politizan. Los países del sur reclaman el derecho a desarrollarse y usar su energía, mientras que los países del norte no están de acuerdo por los costos globales que esto impondría, pero tampoco parecen dispuestos a ceder a las demandas del sur de mayor transferencia de tecnología y fondos de ayuda al desarrollo. El G-77 se opone a que los temas energéticos y ambientales se debatan en el seno del Consejo de Seguridad (adopta decisiones vinculantes) y busca mantenerlos en el ámbito de la Asamblea General y el Ecosoc.

Recomienda la lectura de "Energía Sur" (Declaración de la OEA en Panamá), el documento del G-20 en Londres (Abril 2009) y la Asamblea de la OTAN 2009 (cambia el concepto estratégico -de defensa colectiva a seguridad colectiva- e incorpora las ciberamenazas, la seguridad de la energía y el cambio climático). Todos estos documentos están preparando el terreno para la conferencia de Copenhaguen sobre cambio climático (Dic. 2009).

Ficha 14: NACIONES UNIDAS

La Organización de las Naciones Unidas es el centro donde se armonizan los esfuerzos internacionales tendientes a dar solución a los problemas globales que afronta toda la humanidad. Más de 30 organizaciones afiliadas, conocidas en su conjunto como el Sistema de Naciones Unidas, colaboran para estos propósitos: garantizar la paz y seguridad internacionales, promover el respeto de los derechos humanos, proteger el medio ambiente, luchar contra las enfermedades, promover el desarrollo económico y social, reducir la pobreza. Los organismos también cumplen funciones técnicas, como determinar las normas de seguridad y eficiencia del transporte aéreo, mejorar las telecomunicaciones, etc.

Veamos algunos datos básicos de la ONU:
· Fue establecida después de la 2º Guerra Mundial, el 24 de octubre de 1945 por los 51 Estados que firmaron la Carta de San Francisco. Su objetivo primordial era mantener la paz a través del establecimiento de mecanismos de cooperación y seguridad colectiva.
· Cuando los Estados se convierten en miembros convienen en aceptar las obligaciones de la Carta, que es un tratado internacional en el que se establecen los principios fundamentales de las relaciones internacionales. Actualmente la organización tiene 192 miembros (el último en adherirse fue Montenegro en 2006).
· De conformidad con la Carta, la ONU tiene 4 propósitos:. mantener la paz y la seguridad internacionales; fomentar entre las naciones relaciones de amistad; promover a solución de problemas internacionales a través de la cooperación; y promover el respeto de los derechos humanos y servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones.
· La ONU no es un gobierno mundial y no establece leyes. Su función principal reside en proporcionar los medios para encontrar soluciones a los conflictos o problemas internacionales y formular políticas sobre asuntos globales.
· Todos los Estados miembros, independientemetne de su tamaño, recursos y sistemas sociopolíticos, tienen voz y voto en el proceso.
· Cuenta con 6 órganos principales. La Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social, el Consejo de Administración Fiduciaria, la Secretaría General y la Corte Internacional de Justicia. Los 5 primeros tienen sede en Nueva York y el último en La Haya (Países Bajos).
· La actividad de la organización se financia con las contribuciones de los Estados miembros, que realizan una contribución ordinaria y otra extraordinaria (no todos) para el financiamiento de las OMP. El presupuesto 2009 asciende a 2.500 millones. Los tres mayores contribuyentes son USA con el 22%, Japón con el 17%, Alemania con el 8.5%. Las contribuciones de Canadá y China son prácticamente iguales (rondan el 3%), mientras que la de India es de apenas el 0.4% y la de la Federación Rusa del 1.2%.


2. Estados Miembros

Según lo establecido en el Art. 4, Cap. 2 de la Carta: "podrán ser Miembros todos los demás Estados amantes de la paz que acepten las obligaciones consignadas en esta Carta, y que, a juicio de la Organización, estén capacitados para cumplir dichas obligaciones y se hallen dispuestos a hacerlo. La admisión de tales Estados como Miembros (…) se efectuará por decisión de la Asamblea General a recomendación del Consejo de Seguridad”.

Entre 1945 y 2006 la cantidad de Estados miembros pasó de 51 a 192 (ver cuadro en la ficha Word).
Algunos de los Estados miembros sufrieron modificaciones a lo largo de la historia de la Organización:
- En 1958 Siria y Egipto se transformaron durante unos años en la República Árabe Unida.
- 1965-1966: Indonesia se retiró de la ONU y luego reasumió su participación.
- Yemen: en 1947 Yemen fue admitido como miembro y Yemen Democrático lo fue en 1967. En 1990 los dos países se fusionaron.
- Alemania: la República Federal de Alemania y la República Democrática Alemana fueron admitidas como miembros en 1973. Se reunificaron en 1990.
- Yugoslavia: la República Federativa Socialista de Yugoslavia fue uno de los miembros originales. Posteriormente se fraccionó en los siguientes Estados: Bosnia y Herzegovina (1992), Croacia (1992), Eslovenia (1992), Macedonia (1993) y la República Federativa de Yugoslavia (2000) que en 2003 se denominó Serbia y Montenegro y finalmente se volvió a separar en 2006. Serbia quedó ocupando los lugares del Estado original y Montenegro ingresó como nuevo miembro.
- Checoslovaquia: fue miembro original. En 1992 dejó de existir y sus Estados sucesores fueron la República Checa y la República Eslovaca (ingresaron como miembros en 1993).


3. Los Órganos Principales de las Naciones Unidas

3.1. La Asamblea General (AG)
Todos los Estados miembros están representados en este "parlamento de naciones". Es un órgano deliberativo y representativo en el que se busca lograr consensos y fijar lineamientos para políticas. Se reúne en períodos de sesiones ordinarios (septiembre a diciembre) y extraordinarios. Incluso puede reunirse en sesiones de emergencia sobre asuntos de especial interés. Cada Estado tiene un voto. Las decisiones sobre cuestiones importantes (paz y seguridad, admisión de nuevos miembros, el presupuesto) se adoptan por mayoría de dos tercios. Otras cuestiones se deciden por mayoría simple. Las resoluciones y recomendaciones de la AG no son vinculantes pero constituyen una indicación importante de opinión mundial y representan la autoridad moral de la comunidad de naciones. Algunos hitos destacados en la historia de la AG son la adopción de la resolución “Unión Pro Paz” (1950 - la AG puede adoptar medidas si el Consejo de Seguridad no lo hiciera, a causa del voto negativo de un miembro permanente, en caso de amenaza a la paz), la Declaración del Milenio
[1] (2000, incluyendo los Objetivos de Desarrollo del Milenio) y el Documento Final de la Cumbre Mundial 2005 (compromisos para lograr la paz, la seguridad y el desarme, junto con el desarrollo y la erradicación de la pobreza; salvaguardar los derechos humanos y promover el estado de derecho; proteger el medio ambiente común; atender las necesidades especiales de África; y fortalecer las Naciones Unidas).

3.2. El Consejo de Seguridad (CS)
La Carta le asigna la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacionales. Por eso, puede reunirse en cualquier momento siempre que la paz se vea amenazada. Las resoluciones del CS constituyen decisiones vinculantes para todos los Estados miembros. Está integrado por 15 miembros, 5 permanentes designados por la Carta (China, Federación Rusa, Francia, Reino Unido y USA) y 10 no permanentes elegidos por la AG por un período de 2 años. La adopción de una decisión requiere 9 votos a favor. Excepto las cuestiones de procedimiento, no se puede adoptar una decisión si alguno de los miembros permanentes la veta.

Cuando el CS examina una amenaza a la paz, primero explora las posibilidades de solucionar la controversia por medios pacíficos. Puede recomendar principios para que se llegue a un acuerdo o iniciar una mediación. En los casos de beligerancia, procura el cese del fuego y puede enviar –con el consentimiento de los gobiernos de los Estados involucrados- una misión de mantenimiento de la paz (OMP)
[2] para que las partes mantengan la tregua, separar a las fuerzas beligerantes y garantizar el cumplimiento del acuerdo de paz. El CS también puede adoptar medidas para hacer que sus decisiones se cumplan: imponer sanciones económicas, ordenar un embargo de armamento, autorizar a los Estados miembros a emplear todos los medios necesarios, incluidas medidas militares colectivas, para hacer que sus decisiones se cumplan.[3]

El CS recomienda a la AG su candidato para el cargo de Secretario General y propone la admisión de nuevos miembros.

3.3. El Consejo Económico y Social (ECOSOC)
Se encuentra bajo la autoridad de la AG. Es foro central que coordina y examina las cuestiones internacionales de carácter económico y social y formula recomendaciones normativas, fomentando la cooperación internacional para el desarrollo. Está integrado por 54 miembros elegidos por la AG por períodos de 3 años. Se reúne a lo largo de todo el año. En julio celebra sesiones especiales incluyendo una reunión de alto nivel de ministros que examina importantes cuestiones económicas, sociales y de índole humanitaria. El ECOSOC posee órganos subsidiarios que se reúnen periódicamente y presentan informes. Por ejemplo, la Comisión de Derechos Humanos (que supervisa la observancia de los derechos humanos en todo el mundo) u otros abocados a cuestiones como el desarrollo social, la situación de la mujer, la evolución de la población, la prevención del delito, las drogas y el desarrollo sostenible. 5 comisiones regionales promueven el desarrollo económico y la cooperación en sus respectivas regiones geográficas (la CEPAL es una de ellas).

3.4. Consejo de Administración Fiduciaria (CAF)
Fue establecido para brindar supervisión internacional a 11 territorios en fideicomiso administrados por 7 Estados miembros y garantizar que se tomasen las medidas apropiadas para preparar a esos territorios para la autonomía o la independencia. Antes de 1994 todos los territorios habían alcanzado la independencia, ya sea como Estados autónomos o uniéndose a países vecinos independientes. El último en hacerlo fue Palau (Territorio de las Islas del Pacífico), que era administrado por USA. Tras haber completado su labor, ahora el CAF está integrado sólo por los 5 cinco miembros permanentes del CS y ha suspendido sus operaciones hasta que sea necesario.

3.5. Corte Internacional de Justicia (CIJ)

Es el principal órgano judicial de la ONU que dirime únicamente controversias judiciales (no políticas) entre Estados basándose en su participación voluntaria (admiten la jurisdicción de la CIJ). Está integrada por 15 magistrados elegidos conjuntamente por la AG y el CS. Si un Estado acepta someter su controversia a la CIJ, queda obligado a acatar su decisión. La CIJ también emite opiniones consultivas para la ONU y sus organismos especializados.

3.6. Secretaría General (SG)
Lleva a cabo la labor sustantiva y administrativa según le indican la AG, el CS y los demás órganos. Al frente de la SG está el Secretario General, quien proporciona orientación administrativa de carácter general y oficia de “vocero” de la organización. Actualmente es el Sr. Ban Ki-moon, de la República de Corea. La Secretaría consta de departamentos y oficinas, con una plantilla de aproximadamente 7.500 funcionarios prevista en el presupuesto ordinario, que proceden de unos 170 países.


4. El Sistema de Naciones Unidas

Son aquellos organismos especializados vinculados a la ONU por acuerdos de cooperación especiales. Son organismos autónomos, creados mediante acuerdos intergubernamentales con responsabilidades de amplio alcance a nivel internacional en las esferas económica, social, cultural, educativa, de salud y conexas. Algunos de ellos, son más antiguos que la propia organización.

· FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación): colabora en el mejoramiento de la productividad agrícola, la seguridad alimentaria y las condiciones de vida de las poblaciones rurales.
· FIDA (Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola): moviliza recursos financieros para contribuir al aumento de la producción de alimentos y de los niveles de nutrición entre los pobres de los países en desarrollo.
· FMI (Fondo Monetario Internacional): facilita la cooperación monetaria internacional y la estabilidad financiera. Sirve de foro permanente para la celebración de consultas, el asesoramiento y la asistencia en cuestiones financieras.
· Grupo del Banco Mundial: proporciona préstamos y asistencia financiera y técnica a los países en desarrollo para reducir la pobreza y promover el crecimiento económico sostenible.
· OACI (Organización de Aviación Civil Internacional): establece las normas internacionales para la seguridad y la eficiencia del transporte aéreo y actúa de coordinadora de la cooperación internacional en todas las esferas de la aviación civil.
· OIEA (Organismo Internacional de Energía Atómica): trabaja en pro de los usos seguros y pacíficos de la energía atómica.
· OIT (Organización Internacional del Trabajo): formula políticas y programas para mejorar las condiciones de trabajo y las oportunidades de empleo y establece normas de trabajo aplicadas en todo el mundo.
· OMI (Organización Marítima Internacional): promueve el mejoramiento de los procedimientos navieros internacionales, las normas de seguridad marítima y la reducción de la contaminación marina causada por barcos.
· OMM (Organización Meteorológica Mundial): promueve la investigación científica sobre la atmósfera y el cambio climático y facilita el intercambio mundial de datos meteorológicos.
· OMPI (Organización Mundial de la Propiedad Intelectual): promueve la protección internacional de la propiedad intelectual y fomenta la cooperación en materia de derechos de autor, marcas comerciales, diseños industriales y patentes.
· OMS (Organización Mundial de la Salud): coordina programas encaminados a solucionar problemas sanitarios y a lograr los más altos niveles de salud posibles para todos los pueblos. Entre otras cosas, se ocupa de la inmunización, la educación sanitaria, el suministro de medicamentos esenciales y la coordinación ante epidemias o pandemias.
· OMT (Organización Mundial del Turismo): foro mundial para cuestiones relativas a las políticas del turismo y fuente práctica de conocimientos sobre el turismo.
· ONUDI (Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial): promueve el adelanto industrial de los países en desarrollo mediante asistencia técnica, servicios de asesoramiento y capacitación.
· UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones): promueve la cooperación internacional para el mejoramiento de las telecomunicaciones, coordina el uso de frecuencias de radio y televisión, promueve medidas de seguridad y realiza investigaciones.
· UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura): promueve la educación para todos, el desarrollo cultural, la protección del patrimonio natural y cultural del mundo, la cooperación científica internacional, la libertad de prensa y las comunicaciones.
· UPU (Unión Postal Universal): establece normas internacionales para los servicios postales, proporciona asistencia técnica y promueve la cooperación en asuntos postales.

Además existen varias oficinas, programas y fondos, como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que trabajan en temas vinculados a condiciones económicas y sociales y presentan informes a la AG o al ECOSOC.

Todas estas organizaciones cuentan con sus propios órganos rectores, presupuestos y secretarías. Junto con la ONU, se conocen como el Sistema de Naciones Unidas, y en conjunto prestan asistencia técnica y otras formas de ayuda en prácticamente todas las esferas económicas y sociales.

Por otra parte, también existen organizaciones intergubernamentales e instituciones de otra índole que han recibido una invitación permanente para participar en calidad de observadores en las sesiones y trabajos de la AG y que mantienen oficinas permanentes de observación en la Sede de la ONU:
· Unión Africana
· Organización Consultiva Jurídica Asiático-Africana
· Comunidad del Caribe
· Sistema de la Integración Centroamericana
· Secretaría del Commonwealth
· UE
· Interpol
· Organización Internacional para las Migraciones
· Organización Internacional de la Francofonía
· Autoridad Internacional de los Fondos Marinos
· Tribunal Internacional del Derecho del Mar
· Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y sus Recursos
· Liga de los Estados Árabes
· Organización de la Conferencia Islámica
· Asociados para la Población y el Desarrollo
· Comité Internacional de la Cruz Roja
· Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja
· Unión Interparlamentaria
· Orden Soberana y Militar de Malta


5. Desempeño en temas de paz y seguridad

El propósito principal de las Naciones Unidas es el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales. De conformidad con la Carta, los Estados miembros convienen en arreglar las controversias por medios pacíficos y abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza.

A lo largo de los años, la ONU ha contribuido a aplacar crisis internacionales y solucionar conflictos prolongados, con mayor o menor éxito, desarrollando complejas operaciones de establecimiento y de mantenimiento de la paz y de asistencia humanitaria. Ha trabajado para evitar que surgieran conflictos y después de cada conflicto se ha involucrado para adoptar medidas que enfrenten las causas profundas de los mismos y sienten las bases de una paz duradera.

Frente a un conflicto, el CS puede recomendar maneras de ponerle freno, restablecer la paz y garantizar su continuidad, por ejemplo, mediante la negociación o recurriendo a la CIJ. El Secretario General desempeña un papel importante en este tema.
· Imposición de la paz: frente a una situación de conflicto inter o intraestatal, el CS puede determinar que constituye una amenaza a la paz o seguridad internacionales y ante la imposibilidad de lograr un acuerdo con las partes en conflicto (por ejemplo, en caso que no haya un gobierno legítimo que actúe de interlocutor), puede decidir utilizar la fuerza para imponer la paz a través de una operación multinacional que toma partido y utiliza las armas de manera ofensiva para poner fin a las hostilidades. Ejemplos de esto fueron la autorización para “Tormenta del Desierto” (1990, para repeler la invasión de Irak a Kuwait) o el reestablecimiento del gobierno de Haití en 1994.
· Mantenimiento de la paz: en una situación de conflicto en que las partes hayan logrado un cese del fuego, pueden solicitar o aceptar la ayuda del CS para mantenerlo y avanzar en la negociación de un acuerdo de paz. En este caso se trata de una OMP que establece el CS, determina su alcance y mandato. Pueden durar unos meses o proseguir durante muchos años. En la mayoría de las OMP se incluyen tareas militares (observación de una cesación del fuego, establecimiento de una zona tapón mientras los negociadores procuran una solución a largo plazo), pero también puede ser necesario que participe la policía civil o personal civil para ayudar a organizar elecciones o vigilar los derechos humanos. En ocasiones se han desplegado operaciones para supervisar el cumplimiento de acuerdos de paz en colaboración con fuerzas de organizaciones regionales. Desde que en 1948 se desplegó por primera vez un contingente de MP, 130 países han proporcionado voluntariamente más de 1M de efectivos militares y policías civiles que han prestado servicio en unas 60 OMP. En febrero de 2005, 103 países aportaban casi 67.000 efectivos uniformados, una cifra récord. Algunos ejemplos son la MONUC (1999, vigila el acuerdo entre RDC y otros 5 Estados), UNMOGIP (1949, observadores en la frontera entre India y Pakistán con relación al conflicto de Cachemira), UNFICYP (1964, vigila el cese del fuego entre Grecia y Turquía en Chipre).
· Construcción / consolidación de la paz: cada vez con mayor frecuencia, la ONU lleva a cabo actividades para abordar las causas subyacentes de los conflictos de manera comprehensiva (más allá de lo militar). Una vez que el acuerdo de paz está establecido, es necesario continuar trabajando con un horizonte de largo plazo para evitar un retroceso. Actividades como la asistencia para el desarrollo, el reestablecimiento de la ley y las instituciones, la realización de elecciones, la provisión de servicios públicos, la creación de tribunales de justicia o comisiones de reconciliación y paz son aspectos coadyuvantes. Se trata de misiones más amplias y complejas, en colaboración con el Sistema de Naciones Unidas, países donantes, gobiernos anfitriones y ONG’s. Algunos ejemplos son la UNMIK (Misión de Administración Provisional para Kosovo establecida en 1999 en paralelo a la operación militar de la OTAN), la UNMIT (2006, para apoyar a las autoridades de Timor Leste en consolidar la estabilidad, fomentar una cultura de gobernanza democrática y facilitar el diálogo político para poner en marcha un proceso de reconciliación nacional y promover la cohesión social).

Dentro del mantenimiento de la paz, un tema fundamental desde finales de la 2º Guerra fue detener la proliferación de armas y, a la largam eliminar todas las armas de destrucción masiva. La ONU ha sido un foro permanente para las negociaciones sobre desarme y ha hecho recomendaciones e iniciado estudios al respecto. Estas negociaciones han dado lugar a acuerdos como el TNP (1968), el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares (1996) y los tratados que establecen zonas libres de armas nucleares. En otros tratados se prohíbe el desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas químicas (1992) y de armas bacteriológicas (1972), se prohíben las armas nucleares en los fondos marinos y oceánicos (1971) y en el espacio ultraterrestre (1967), y se prohíben o restringen otros tipos de armas. La ONU también apoya las gestiones tendientes a prevenir, combatir y erradicar el tráfico ilícito de armas pequeñas y armas ligeras, y a todos aquellos mecanismos que contribuyen a promover una mayor transparencia en asuntos militares.


6. Desempeño en temas de justicia, DDHH y derecho internacional

Como resultado de las gestiones emprendidas por la ONU, los gobiernos han concertado muchos acuerdos multilaterales en temas de justicia, DDHH y otros aspectos del derecho internacional. Este amplio corpus normativo, constituye uno de los mayores logros de la organización.

6.1. DDHH
La Declaración Universal de Derechos Humanos fue proclamada por la AG en 1948. En ella se establecen los derechos y las libertades fundamentales para todos los hombres y mujeres (a la vida, la libertad, la nacionalidad, la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, el derecho a trabajar, recibir educación, tener alimento y vivienda y participar en el gobierno). Esos derechos son jurídicamente vinculantes en virtud de dos pactos internacionales en los cuales son parte la mayoría de los Estados. Uno de ellos se refiere a los derechos económicos, sociales y culturales, y el otro, a los derechos civiles y políticos. Junto con la Declaración, dichos pactos constituyen la Carta Internacional de Derechos Humanos, sentando las bases para la formulación de más de 80 convenciones y declaraciones, por ejemplo:
· para la eliminación de la discriminación racial y la discriminación contra la mujer,
· derechos del niño,
· contra la tortura y otros tratos o penas crueles o degradantes,
· la situación de los refugiados,
· la prevención y el castigo del delito de genocidio,
· declaraciones sobre los derechos de las personas pertenecientes a minorías nacionales, étnicas, religiosas o lingüísticas,
· el derecho al desarrollo, y
· los derechos de los defensores de los derechos humanos.

La labor de fijación de normas está bastante avanzada, motivo por el cual la organización se focaliza en la aplicación de la legislación vigente.

6.2. Derecho Internacional
En la Carta se dispone expresamente que la ONU debe impulsar el desarrollo progresivo del derecho internacional y su codificación. Hay más de 500 convenciones, tratados y normas emanados de esta labor que tratan temas de paz y seguridad, desarrollo económico y social. Los Estados que los ratifican quedan vinculados jurídicamente. Algunas de las actividades y acuerdos más importantes son:
· Comisión de Derecho Internacional: prepara proyectos relacionados con este derecho, que pueden ser incorporados a las convenciones y abiertos para su ratificación por los Estados.
· La ONU ha llevado la iniciativa en el desarrollo del derecho internacional en materia de medio ambiente. En febrero de 2005 entró en vigor el Protocolo de Kyoto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 1992, que aborda el problema de las emisiones de gases que contribuyen al cambio climático.
· La Convención sobre el Derecho del Mar, tiene por objetivo delimitar los distintos espacios martímos, lograr el acceso de todos los países, en condiciones de igualdad, a las riquezas de los océanos, proteger a éstos de la contaminación y facilitar la libertad de navegación e investigación.
· La Convención contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes constituye el tratado internacional básico contra el tráfico de drogas.
· La organización también ha dado pasos para crear un marco jurídico contra el terrorismo. Se han negociado más de una docena de convenios mundiales sobre esta cuestión. Después del 11 de septiembre, el Consejo de Seguridad aprobó una resolución de amplio alcance contra el terrorismo, con arreglo a lo dispuesto en la Carta de las Naciones Unidas.

6.3. Justicia
Las violaciones generalizadas del derecho humanitario cometidas durante el conflicto en la ex Yugoslavia llevaron al CS a establecer en 1993 un Tribunal Internacional para el enjuiciamiento de las personas acusadas de haber cometido crímenes de guerra en ese conflicto. En 1994, el CS creó otro tribunal semejante para investigar las acusaciones de genocidio en Rwanda. Los tribunales han declarado culpables a varios acusados y los han enviado a la cárcel. En 1998, el Tribunal para Rwanda emitió el primer veredicto de la historia de un tribunal internacional en relación con el crimen de genocidio, así como la primera sentencia por ese crimen.

En 1998, cuando los gobiernos acordaron establecer la Corte Penal Internacional, se logró la creación de un mecanismo internacional permanente que impusiera la rendición de cuentas respecto de las violaciones masivas de los derechos humanos. La Corte, cuyo Estatuto entró en vigor en 2002, constituye un mecanismo para penalizar a los autores de genocidio y otros crímenes contra la humanidad. En marzo de 2005, debido a las violaciones generalizadas de los derechos humanos, el CS remitió la situación en la región de Darfur en el Sudán al Fiscal de la Corte Penal Internacional que recientemente ordenó la detención del presidente sudanés.

Las Naciones Unidas han contribuido también a la elaboración de diversas convenciones relacionadas con el derecho internacional humanitario, como, por ejemplo, la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, de 1948, y la Convención sobre las armas inhumanas, de 1980 (relativa al uso de armas excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados).


7. Desempeño en temas de asistencia humanitaria

Los desastres o situaciones que requieran asistencia humanitaria son múltiples e imprevistos: inundaciones, sequías, terremotos o conflictos que ocasionan pérdidas de vidas, desplazamiento de poblaciones, imposibilidad de las comunidades para mantenerse y grandes sufrimientos. Ante tales desastres, el Sistema de Naciones Unidas proporciona alimentos, albergue, medicamentos y apoyo logístico a las víctimas. La Oficina está a cargo del Coordinador del Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas, que también desempeña el cargo de Secretario General Adjunto de Asuntos Humanitarios.

La ONU coordina las actividades de asistencia humanitaria en situaciones de crisis por medio de un comité constituido por todos los órganos humanitarios principales, que preside el Coordinador del Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas. Entre los miembros se encuentran UNICEF, PNUD, PMA y ACNUR. Asimismo, están representadas otras organizaciones y las principales ONG y organizaciones humanitarias intergubernamentales (Cruz Roja y Media Luna Roja).


8. Desempeño en temas de desarrollo


Uno de los mandatos principales de la organización es la promoción de un mejor nivel de vida, empleo para todos y condiciones propicias para el adelanto económico y social. El Sistema de Naciones Unidas llega a dedicar el 70% de su labor al trabajo para el desarrollo. El principio rector de esas actividades es que la erradicación de la pobreza y el aumento del bienestar de la población son medidas necesarias para crear las condiciones que permitan lograr una paz duradera en todo el mundo.

La ONU puede contribuir efectivamente a promover el desarrollo porque cuenta con presencia en todo el mundo, el amplio alcance de su mandato abarca las necesidades sociales, económicas y de emergencia, no representa un interés nacional o comercial determinado y todos los países están representados en la adopción de las principales decisiones políticas.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el principal organismo que provee financiamiento y asistencia técnica para el desarrollo humano sostenible en todo el mundo y coordina el relevamiento de los niveles de desarrollo (IDH) y el cumplimiento de los objetivos de desarrollo del milenio (ODM)
[4].

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) es la principal organización que se ocupa de la supervivencia, la protección y el desarrollo de los niños a largo plazo. Sus programas se centran en la inmunización, la atención primaria de la salud, la nutrición y la educación básica.

Otros programas de la ONU promueven distintas dimensiones del desarrollo en colaboración con gobiernos y ONG’s: el Programa Mundial de Alimentos (PMA) es la mayor organización internacional que presta ayuda alimentaria en casos de emergencia y para programas de desarrollo; el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) presta asistencia respecto de cuestiones de población; el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) promueve prácticas ecológicas racionales en todo el mundo, y el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU Hábitat) presta asistencia a las personas que viven en situaciones de precariedad que ponen en riesgo su salud.

A fin de aumentar la participación de los países en desarrollo en la economía mundial, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) promueve el comercio internacional. La UNCTAD colabora con la OMC, en la prestación de asistencia para las exportaciones de los países en desarrollo.


9. La reforma de la ONU

En el año 2000, los miembros de la ONU celebraron el 60º aniversario de la Organización y adoptaron la Declaración del Milenio, contemplando objetivos medibles en todas las esferas de actividad de la ONU. En septiembre de 2005, la comunidad internacional se reunió en una 2º cumbre de alto nivel para garantizar que se cumplieran esos objetivos. A tal fin, el Secretario General presentó un conjunto de recomendaciones en un documento titulado "Un concepto más amplio de la libertad"
[5].

En este trabajo, el SG exhorta a que se adopten medidas concretas en las esferas de desarrollo, seguridad y derechos humanos, pero también propone reformas a las instituciones internacionales, incluida la ONU, para lograr dichas metas.

El documento comienza pasando revista a los desafíos que enfrenta la comunidad internacional. Repasa lo acordado en la Declaración del Milenio (se afirmó la capacidad de lograr progresos apreciables en las esferas de paz, seguridad, desarme, derechos humanos, democracia y buen gobierno, para lo cual se fijaron objetivos de mejora medibles con un horizonte temporal -2015- y se creó una alianza mundial para el desarrollo) y actualiza los acuerdos a la luz de los sucesos de 2001 en adelante. El SG afirma que “las nuevas circunstancias exigen revitalizar el consenso sobre los desafíos y las prioridades fundamentales y emprender una acción colectiva sobre la base de ese consenso” y enumera:
· Los Estados más poderosos se sienten vulnerables frente al terrorismo, pero no han logrado un acuerdo entre ellos para combatirlo.
· Se ha tomado conciencia que el desequilibrio de poder que hay en el mundo es en sí mismo una fuente de inestabilidad.
· Más de 40 países han sufrido los efectos de conflictos violentos: aumentó el número de personas desplazadas (25 M, casi un tercio están fuera del alcance de la asistencia de la ONU) y refugiadas (11 a 12 M) que en algunos casos han sido víctimas de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
· Muchos países están gravemente afectados por el VIH/SIDA, que ha causado la muerte de más de 20 M de personas, mientras que el número de infectados se ha disparado a más de 40 M.
· Los acontecimientos recientes (la guerra en Irak) han erosionado la confianza pública en la propia institución de la ONU.
· El logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio sigue distante.

A modo de diagnóstico sostiene que el desarrollo, la seguridad y los DDHH son indispensables y se fortalecen recíprocamente. Esta relación se viene reforzando en el mundo globalizado y, si bien no puede decirse que la pobreza y la negación de los DDHH sean la causa de las guerras civiles, el terrorismo y la delincuencia organizada, sí incrementan el peligro de la inestabilidad y la violencia. De esta forma, desarrollo, DDHH y seguridad están inextricablemente ligados.

La acción multilateral es considerada prioritaria para el logro de estos objetivos, ya que las amenazas y desafíos están interconectados. La cooperación se traduce en coordinación de políticas a nivel de los Estados y con otros actores (sociedad civil, sector privado e instituciones intergubernamentales).

La ampliación del concepto de libertad que propone el SG tiene diferentes dimensiones:
· Libertad para vivir sin miseria: a la reducción de la pobreza extrema ya lograda debe sumarse una mejora generalizada de la distribución y una elevación de los niveles de vida. Las crisis económico financieras (que se contagian de una economía a otra) son un grave obstáculo. En un mundo interconectado no es sostenible que haya 1.000 M de personas que viven con menos de US$ 1 al día o que aún no logre reducirse sustancialmente la mortalidad materna e infantil. La combinación sin precedentes de recursos y tecnologías permitirían dar el salto, siempre que exista voluntad política para dar cumplimiento, entre otros, al 8º ODM (crear una alianza mundial para el desarrollo y comprometer el 0.7% del PBI de los países desarrollados a este fin, condonar la deuda de los países pobres más endeudados, abrir más el comercio a los países en desarrollo) y para garantizar que el progreso no se haga a expensas de la sostenibilidad medioambiental.
· Libertad para vivir en dignidad: la declaración del Milenio también incluyó un compromiso con la promoción de la democracia, el imperio de la ley y el respeto a los DDHH (son fines en sí mismos y son medios para gozar de un mundo con justicia, oportunidad y estabilidad). Para avanzar en este sentido se identifica la necesidad de fortalecer a los mecanismos de ONU que velan por el cumplimiento de las normas de DDHH, que le den facultades para actuar claramente en caso que los Estados incumplan su responsabilidad de proteger, fortalecer a las Cortes Internacionales (Penal y de Justicia), mejorar la coordinación para promover una mayor calidad democrática a través de los diferentes programas y acciones de la ONU.

Los principios y propósitos de la ONU de 1945 siguen siendo válidos y pertinentes, pero la práctica y la organización deben adaptarse a los nuevos desafíos y necesidades. Ya en la Declaración del Milenio se reconoció la necesidad de aggiornar sus estructuras internas y su cultura organizacional para que se convierta en un instrumento más eficaz. Existen propuestas específicas para modernizar cada uno de los órganos principales:
· AG: desempeña un papel central como órgano deliberante, normativo y representativo de la ONU, pero ha sufrido una importante pérdida de prestigio asociada a una percepción de ineficacia. La AG debe racionalizar sus procedimientos y estructuras para agilizar y simplificar el trabajo en comisiones y la deliberación, fortaleciendo el papel y la autoridad de su Presidente. Hay temas fundamentales de la actualidad que la AG no está logrando darles un cierre, como las migraciones internacionales y el convenio general sobre el terrorismo. También debería colaborar más con la sociedad civil. Gran parte de esto depende del compromiso que asuman los Estados a través de las directivas que le dan a sus representantes.
· Consejos: al fundarse la ONU se crearon 3 consejos con competencias separadas (CS, ECOSOC y CAF). Con el tiempo, la distribución de funciones se fue erosionando y se hace necesario replantearla para que efectivamente hay 3 órganos y que cada uno se ocupe respectivamente de: paz y seguridad, cuestiones económicas y sociales, y promoción de los DDHH. El CS y ECOSOC necesitan ser fortalecidos, mientras que el CAF debería ser reformulado desde la base para potenciar el actual mecanismo de derechos humanos.

9.1. Propuesta de reforma del CS
El CS necesita mejorar su representatividad incorporando a la toma de decisiones una mayor participación de los principales contribuyentes (financieros, militareas o diplomáticos) y de países representativos del mundo en desarrollo, cuidando de no perder la capacidad ejecutiva y decisoria del órgano. Además, las reformas deberían hacer del CS un órgano más democrático y más responsable de su actuación. El documento del SG propone dos modelos de reforma (ver documento).

9.2. Reforma de los otros consejos
El ECOSOC requiere de una estructura nueva y más flexible, sin limitarse necesariamente al actual calendario anual de “series de sesiones” y “períodos de sesiones sustantivos”. Además, necesita un mecanismo intergubernamental eficaz, eficiente y representativo para fomentar la participación de sus contrapartes en las instituciones que se ocupan de las finanzas y el comercio.

La disminución de la credibilidad y el profesionalismo de la Comisión de Derechos Humanos ha menoscabado progresivamente su capacidad, en particular debido a la membresía de ciertos Estados que no se destacan en materia de respeto a los DDHH. El déficit de credibilidad empaña la reputación de otros órganos de la ONU. Para que la organización le asigne a la causa de los DDHH la misma importancia que a seguridad y desarrollo (recordemos que los tres temas están relacionados), la Comisión debería ser reemplazada por un Consejo de Derechos Humanos, permanente y con una composición más reducida. Podría ser tanto un órgano subsidiario como uno principal, pero sus miembros deberían ser elegidos directamente por la AG por el voto de una mayoría de 2/3. La creación del Consejo situaría a los derechos humanos en una posición de mayor relevancia, acorde a la primacía que les da la carta.


Lecturas recomendadas

Página principal de las Naciones Unidas, disponible en:
http://www.un.org/spanish/

Informe del Secretario General de las Naciones Unidas: Un concepto más amplio de la libertad: desarrollo, seguridad y derechos humanos para todos, disponible en:
www.un.org/spanish/largerfreedom


[1] http://www.un.org/spanish/aboutun/organs/ga/63/search/view_doc.asp?symbol=A/RES/60/1&lang=E
[2] La expresión “mantenimiento de la paz” no figura en la Carta y no es fácil de definir. Dag Hammarskjöld, el segundo Secretario General, decía que quedaba comprendido en el “capítulo seis y medio”, es decir, entre los métodos habituales para el arreglo de controversias por medios pacíficos, como la negociación y la mediación, con arreglo al Capítulo VI, y la acción más enérgica autorizada en virtud del Capítulo VII. Se hacen con el consentimiento de las partes e implican el uso de la fuerza pero sólo para propósitos defensivos (los cascos azules no utilizan las armas de manera ofensiva), los miembros de la OMP no toman partido por las partes en conflicto.
[3] De acuerdo con la Carta, la ONU debería contar con sus propias fuerzas puestas a disposición por los países. Dado que estos acuerdos nunca se concretaron, la organización recluta efectivos para cada operación a partir de las fuerzas y recursos que los países ofrecen.
[4] Trataremos este tema en profundidad en la ficha de Desarrollo.
[5] El informe completo puede consultarse en www.un.org/spanish/largerfreedom